Nuestro entorno

La mejor ubicación



En Alcudiola hay naturaleza, sí, pero también hay “vida”: pajaritos, gallinas, ocas, ovejas y un cerdito, que forman parte del encanto de la finca. Los animales están en su parcela vallada, para que podáis verlos y disfrutar de ellos sin que molesten en ningún momento. Si os apetece, podréis vivir el campo de forma sencilla y bonita: dar de comer a las gallinas y recoger los huevos para preparar un desayuno especial. Un detalle pequeño, pero que a muchos huéspedes les acaba pareciendo lo más mágico del viaje.


Con más de 50.000 m², Ses Cases d’Alcudiola ofrece prados, árboles y rincones para descansar, jugar y desconectar. El acceso es fácil por carretera secundaria bien asfaltada, pero una vez llegas, notas el cambio: el exterior se queda fuera y empieza tu descanso. La finca se reserva en exclusiva: todo el espacio es para ti y los tuyos. Sin zonas compartidas, sin interrupciones. Solo vosotros, el campo y Mallorca en su versión más tranquila.